“Slavi, porque permites que te traten así… si tu eres una diosa.”
Corría el año 2017.
Mi entonces futuro marido, escuchaba con atención los relatos de mis desamores. El veía como me dejaba desvalorizar en una relación muy caótica y como apenas era consciente de mi propio poder. Como persona pura que es, me dijo:
“Slavi, porque permites que te traten así…. si tu eres una Diosa.”
En sus palabras no se escondían falsos cumplidos, ni intenciones ocultas. El podía verme a través de mis 27 capas. Podía reconocerme a pesar de mi mascara.
El me veía ya como una Diosa.
Estas palabras fueron demasiado para mi mente.
No sabia que decir, no sabia como actuar.
Así que salí corriendo.
Y fue así como empezó el camino de una diosa. Una mujer que poco a poco empieza a creer en su valor y en la impronta que deja en su entorno.
Hoy te cuento, que he aprendido varias herramientas que me han ayudado a convertirme en una mujer que se valora y ve su poder. Una diosa en proceso. Y ya no hay marcha atras. Porque se que es mi deber compartir mis dones con otras mujeres y así crear un mundo mejor. Para mi. Para mi hija. Para las futuras generaciones.
Es únicamente cuestión de tiempo.